Veterinaria
Cuando el problema no es de educación, es de salud.
Muchos problemas de comportamiento tienen un origen médico que nadie ha mirado, como dolor, picor o problemas digestivos. Trabajo en coordinación con veterinarios especializados para que ningún diagnóstico se quede en el camino.
Coco
No era miedo, era la tiroides
Salud y Conducta
Lo que parece un problema de comportamiento, a veces es dolor.
Un perro que gruñe puede tener una lesión. Uno que no obedece puede estar nervioso por picor. Otro que se vuelve reactivo de «repente» puede tener problemas digestivos. Si solo trabajas la conducta sin descartar lo clínico, puedes estar entrenando encima de un problema médico. Estos son algunos ejemplos:
Dolor no diagnosticado
Displasias, problemas dentales, lesiones internas... Un perro que tiene dolor puede reaccionar. No es agresividad, es malestar.
Desequilibrios hormonales
Tiroides, cortisol, hormonas. Pueden influir en los cambios de energía, tolerancia al estrés y capacidad de aprendizaje.
Problemas neurológicos
Desde epilepsia hasta deterioro cognitivo... La etología permite identificar patrones que otros pasan por alto.
Efectos de la medicación
Algunos tratamientos farmacológicos alteran la conducta. Coordinar con el veterinario evita que la educación reme en contra.

"Cuando salud y educación van de la mano, los resultados se multiplican".
¿Porqué conmigo?
Entiendo lo que pasa dentro del perro, no solo lo que se ve fuera.
La mayoría de adiestradores trabajan solo en lo visible. Pero cuando tu perro lleva meses con un problema que no mejora, quizá no es solo un problema de educación.
Podemos distinguir cuándo hay que entrenar y cuándo hay que llamar al veterinario, y cuándo hacen falta las dos cosas a la vez.
Lo tratamos con nuestro veterinario
Nuestro equipo está acostumbrado a trabajar tanto en casos "sencillos" como complejos.
O coordinamos con tu veterinario de confianza
No es una derivación genérica. Hablo directamente con el veterinario, comparto mi evaluación conductual y diseñamos un plan conjunto.
Un plan que no se contradice
El tratamiento veterinario y el plan de educación van alineados. Sin mensajes contradictorios, sin trabajo perdido y con mucha comunicación.
¿Ha cambiado el comportamiento de tu perro y no sabes porqué?
A veces la respuesta es más compleja de lo que parece. Cuéntanos que pasa para hacer una valoración.